(CORREO DEL ORINOCO) El medallista olímpico venezolano Rafael Vidal, quien falleció en un accidente de tránsito hace nueve años, fue recordado ayer por cientos de nadadoras y nadadores que participaron en una actividad que lleva su nombre.
Las y los atletas saltaron a más de 100 piscinas de 11 países para nadar Un Millón de Metros por Rafael Vidal, actividad que también es aprovechada para promover la masificación de esta disciplina en la nación.
En las piletas del Parque Naciones Unidas, atletas de varios lugares de Distrito Capital se acercaron desde temprano para cumplir una fuerte rutina que los llevaría a una meta simbólica.
El comité organizador le dio un certificado a cada participante con la cantidad de metros que nadó. Cada uno salía con orgullo mostrando su récord personal.
“No les damos medallas, porque la que ellos se llevan está en su corazón. Rafael Vidal fue un atleta que ganó su presea por el corazón que puso en sus prácticas”, puntualizó Eliézer Otaiza, presidente del Concejo Municipal de Libertador y organizador de la actividad. El edil fue compañero de piscina y gran amigo de Vidal.
MÉRITOS
Vidal es el único nadador criollo que ha ganado una medalla en los Juegos Olímpicos. Lo hizo en los 200 metros mariposa en Los Ángeles 1984.
Las nadadoras y nadadores que se dieron cita ayer tenían entre 7 y más de 70 años, de acuerdo a lo informado por el comité organizador.
Algunos de ellos tenían alguna discapacidad, lo que no les impidió lanzarse al agua para conseguir su meta personal como homenaje a Vidal.
El joven José Montilla, de 13 años, tenía una malformación congénita en sus brazos y manos. Gracias a una rutina diaria de dos horas de nado se unió al grupo para hacer un nuevo registro de 3.500 metros.
“Me sentí bien. Desde que comencé la rutina salí a lograr esta marca; por eso, no fue una sorpresa”, indicó el deportista.
UN GRAN RETO
Montilla indicó que sueña con representar al país en eventos internacionales; por ello, acumula 10 horas de nado a la semana, como parte de un claro esfuerzo por acondicionarse físicamente desde hace cuatro años.
En el grupo también estaba la atleta Emerlin Alvarado, miembra del seleccionado juvenil de natación, quien hizo un espacio en su rutina de entrenamiento de alto rendimiento para aportar sus metros por Vidal.
“A través de cosas como estas podemos recordar lo que han hecho nuestros deportistas como Rafael Vidal. Ojalá y algún día pueda imitarlo y ganar una medalla como lo hizo él”, apuntó Alvarado, quien también destacó el hecho de que la familia de la natación se junte en este tipo de eventos.
El periodista Oscar Morffes apartó su tiempo para nadar otros cientos de metros y a la vez recordar sus buenos tiempos cuando se inició en la natación en la piscina del Naciones Unidas.
“Además de recordar a Rafael Vidal, estas actividades nos ayudan a masificar más este deporte. La convocatoria de personas de todas las edades es impresionante en un día como hoy; por ello, se ha repetido a lo largo de varios años”, puntualizó Morffes.
Por su parte Konstantino Leshchev, de nacionalidad rusa, aprovechó la oportunidad para no perder la rutina de nado que trajo a Venezuela. Leshchev dijo que con la actividad recuerda a su hijo que está en Rusia, ya que ha ganado campeonatos en el país europeo.
Hasta ayer en la tarde el comité organizado esperaba superar la marca pasada de más de 18.808.000 metros, una de las más grandes, pero que se quedó pequeña con lo logrado en 2011, cuando acumularon 19.228.465, en la marca simbólica más larga desde que se celebra la actividad.


